Comenzó el 2011. Para muchos es sólo el comienzo de un año más. Para mi, es el año en que me convierto en mamá. El año de nacimiento de mi primer hijo. El antes y el después.
Es muy fuerte verlo de ese modo porque, aunque me llamo “mamá ” desde que supe que estaba embarazada, sé que la sensación nunca va a ser tan evidente como cuando Martín esté en mis brazos, cuando no me deje dormir por su llanto o por un simple movimiento, cuando me desespere por el cansancio, por el miedo o la incertidumbre cuando llore y no sepa qué hacer para calmarlo. Sé que todo eso va a pasar, leí muchos artículos, libros, blogs, escuché muchas experiencias… no espero que mi vida como madre sea color de rosa. De hecho, sé que no va a ser así. Pero no me preocupa. Porque en este 2011 que recién empieza, empieza también la vida de mi bebé… y la de Mariano y la mía, como Papá y Mamá.
>> Este año soy mamá…
>> Primeras “fotos”
Esta semana tuvimos una nueva ecografía. Vimos a Martín con tanta claridad que ya parecía que lo teníamos entre nuestros brazos. Abría y cerraba los ojitos con su manito apretada junto a la cara ¡Hasta bostezó! ¿Qué puedo decir yo de mi bebé? ¡Es precioso!
Con Mariano estabamos tan emocionados que después fuimos a cenar afuera para festejar. Fue una noche hermosísima.
Entre las fiestas y el haber visto lo grande y hermoso que crece mi hijo dentro mío, estos días vivo con la emoción a flor de piel. Bueno si, hace rato que ando así, debe ser hormonal, jajaja.
No me importa sufrir el calor, tener ganas de hacer pis a cada rato, sufrir de tránsito lento (cosa que nunca me había pasado, a pesar de la insistencia de las publicidades de que a todas las mujeres nos pasa), que me duela la cabeza o la espalda y no poder tomar nada… no me importa nada.
Porque en el 2010 el amor de mi vida sembró en mi a quien en el 2011 va a ser la alegría de nuestras vidas. Deseo para todos ustedes la misma alegría que hoy siento ¡Muchas felicidades!
>> Fiestas en familia
Mañana voy a pasar mi primera Noche Buena como mamá. Me parece mentira. Si bien es cierto que todavía Martín no puede abrir sus regalitos, yo le estuve comprando algunas cosas y las voy a poner en el arbolito. Sé que él siente a través mío toda esa alegría, que va a disfrutar de las cosas ricas que voy a comer (si si ¡con mesura!) y que va a sentir todo el amor de la familia reunida.
No puedo parar de imaginarme las futuras Navidades junto a él y revivo toda la emoción que sentía de chica: armar el arbolito, comer Pan Dulce (sacándole todas las frutas), esperar con tanta ansiedad esa noche, a Papá Noel, juntarse con los seres queridos.
En estos días de tanta felicidad quiero desearles lo mejor y agradecerles por acompañarme en esta hermosa espera de mi bebé.
¡Brindo por ustedes con sidra sin alcohol! ¡Felicidades!
>> Hermosos días
¡Cómo me gusta el verano! Adoro estos días de calor, el verde en las calles, el perfume de las flores a la tarde. Me encanta la ropa colorida y liviana ¡más ahora que estoy embarazada!
Todavía no me cuesta tanto encontrar prendas que me queden bien, porque hay algunos cortes que sirven igual aunque esté panzona, y me compré una pollera y un par de vestidos divinos. Voy caminando bajo el sol y luzco orgullosa mi panza. No me quiero hacer la poetiza pero yo también siento que estoy floreciendo. Martín crece y se mueve todo el tiempo: patea, cabecea, pega piñas, no sé ni lo que hace ¡pero me tiene loca!
Además se me está haciendo difícil moverme como antes, en la última clase de natación tenía el corazón súper acelerado y me dolía todo. En un momento me asusté porque me agarró un dolor fuerte, como de ovarios. Pero llamé a Romina y me dijo que era normal, que probablemente fuera algo muscular y que si no se me pasaba fuera a verla. Por suerte pasó rápido después de un rato de quedarme tranquila.
Asi que aquí estoy, tratando de ser una buena madre para que mi bebé esté tranquilo, disfrutando de los días de calor (que por momentos sé que voy a sufrir mucho) y esperando a las fiestas para, con la excusa del embarazo… ¡comerme todo!
>> Adiós a las noches de sueño
Y si, cada vez me cuesta más dormir. Durante las últimas noches Martín estuvo súper inquieto y empiezo a creer que sólo voy a poder a dormir toda la noche de corrido recién cuando haya llegado a un punto de cansancio tal que sus movimientos y pataditas no me despierten. No quiero asustar a nadie (si no se habían dado cuenta aún) pero la realidad es que, aunque me cueste aceptarlo, las noches de sueño profundo y prolongado ¡se acabaron!
Marie (¿Se acuerdan de mi amiga?) me confirmó lo que ya venía sospechando… ¡que va a pasar mucho tiempo hasta que pueda dormir bien de nuevo!
El otro día la fui a visitarlas y Julia, que apenas tiene dos meses, ya creció un montón ¡está tan grande y hermosa!
Verla hizo que me dieran ganas de tener YA a mi bebé entre mis brazos. Pero no quiero que me gane la ansiedad, quiero disfrutar de este momento único que es el embarazo. Esta conexión tan intensa y única que sólo yo tengo con Martín en este momento, aunque me esfuerzo mucho por incluir a Mariano y hacerlo sentir cada movimiento.
Él también participa un montón, le habla todo el tiempo para que le reconozca la voz y le hace escuchar la música que le gusta. Yo me muero de ternura cuando hace esas cosas, no puedo creer que entre los tres podamos tener TANTO AMOR.
>> Los inevitables miedos
Ayer tuve un mal día. Todo empezó cuando comenzamos con Mariano a hablar sobre el futuro de nuestro hijo, cómo queremos educarlo, las costumbres que queremos inculcarle. No es que nunca lo hubiéramos hecho, pero esta vez fue más en serio… y hubo varios desacuerdos. No quiero entrar en detalles porque sería hablar demasiado de nuestra intimidad, pero la realidad es que fue bastante difícil darse cuenta de que en algunas cosas pensamos tan diferente.
En un principio me dio mucho miedo, sé que va a ser toda una vida de este tipo de discusiones. Pero, más tarde, cuando nos tranquilizamos y volvimos a hablar, todo fue distinto. Lo bueno fue darnos cuenta de que podemos entendernos. De que, aunque haya desacuerdos, los dos sabemos ceder si es necesario o llegar a un punto medio. Entonces todos los miedos se esfumaron ¡No pude haber elegido un mejor padre para mi hijo!
Y, mientras su loca madre se la pasa el tiempo pensando de más, Martín está súper inquieto ¡patea cada vez más fuerte! Sé que estoy entrando en los meses más difíciles, me duele la espalda y todo el mundo me recuerda constantemente que utilice mucha crema para que no me salgan estrías. Pero no me importa, mi panza está hermosa y en ella mi hijo está creciendo cada día ¿Qué más puedo pedir?
>> Hablando con mi bebé
¡¿Es posible que se mueva así dentro de uno?! La ecografía que tuve que hacerme esta semana fue complicada…no por que haya pasado algo malo si no por todo lo que los médicos me dijeron que tenían que controlar. “Es media horita nada más, hacemos un control exhaustivo de todos los órganos que ya se formaron y se chequea que todo esté en orden…”, aunque una ya se vaya acostumbrando algunas palabras en particular hacen perder la calma.
“Mirá, esta es la carita….acá están las piernas, los pies…., podemos ver que es un varoncito definitivamente”, el monitor me tenía hipnotizada! Con 300 gramos ya se mueve como loco, no pude contener las lágrimas cuando el doctor me dijo que dentro de mi panza mi hijo me puede oír con nitidez, puede reconocer la música, el latido de mi corazón y mi respiración…es hermoso!
Ya me advirtieron que puedo empezar a sentir algunas molestias en la zona del útero por que éste comenzará a crecer rápidamente y puede dar sensación de pesadez (más todavía?!). Con la comida sigo bien pero creo que descarrilé un poco estos últimos días, tengo momentos de hambre voraz y me puedo llegar a comer dos chocolates seguidos (aunque pensándolo bien…antes también!) o un paquete de galletitas entero…
¿Ustedes también tuvieron atracones o pudieron controlarse? ¿Subieron mucho de peso o se mantuvieron en lo normal?
Hasta la semana que viene!


