Cómo viven los hombres el embarazo  Tu pareja ya no es la misma desde las primeras semanas de gestación, aunque aparentemente su cuerpo no haya experimentado ningún cambio. A partir del cuarto mes, y de forma progresiva, su cuerpo empieza a cambiar y se redondea. Como testigo cotidiano de esta evolución, alternarás momentos de inquietud, orgullo, miedo, alegría… Sea cual sea tu reacción, el embarazo seguirá su curso, y lo más importante para tu mujer es que no dejes de mostrarle tu cariño.
Durante los primeros meses apenas percibirás cambios físicos en tu mujer. A veces incluso tendrás la impresión de que todo sigue igual que antes, por lo que te costará hacerte a la idea de que dentro de tu mujer está creciendo un bebé. Sin embargo, en ocasiones existen indicios delatores de la presencia del feto, que varían de una mujer a otra: mareos, cansancio, mayor necesidad de dormir, irritación o momentos pasajeros de llanto, entre otros. De lo que no cabe duda es de que tu mujer ya siente esta nueva vida en su interior y no puede transmitirte lo que experimenta. Quizás se produzca un pequeño desfase en la pareja por el hecho de que tu mujer tiene la absoluta certeza de que un nuevo ser crece en su interior, mientras que tú apenas percibes esta realidad. Asimismo, estos primeros meses pueden ser fuente de cierta incomprensión entre la pareja.
Cambios de humor El principio del embarazo no siempre influye en el humor o en el carácter, pero sí es frecuente que la mujer experimente una mayor sensibilidad ante hechos en apariencia insignificantes. Que llore no significa que esté triste, o el hecho de que se irrite con facilidad no significa que esté realmente enfadada; al igual que la risa, todas estas manifestaciones no son más que la expresión de su emoción. Mucho antes de que su vientre aumente de volumen, la mujer experimenta con intensidad los cambios que se producen en su interior. Sus cambios de humor podrán desconcertarte, pero no olvides que son completamente normales. Por lo general, la mujer suele mostrarse más serena durante el segundo trimestre, pero en ese momento quizás tú también te encuentres más desorientado, ya que hasta entonces no habrás empezado a asimilar la situación. Cada miembro de la pareja deberá mostrarse paciente con el otro durante el embarazo.
¿Orgulloso de su redondez? A partir del cuarto mes, asistirás de forma progresiva a los cambios en el cuerpo de tu mujer. Algunos hombres se sienten muy orgullosos de la redondez de su mujer y experimentan un placer muy masculino cuando van a su lado, como si gritaran al mundo entero: «Soy un hombre de verdad, le he hecho un hijo a mi mujer», y con ello vieran confirmada su virilidad. Del mismo modo, algunas mujeres se sienten más femeninas que nunca. Además, estos sentimientos suelen ser recíprocos dentro de la pareja: por lo general, cuanto mejor se siente una mujer con su propio cuerpo, más bonita la encuentra su compañero, y viceversa. Pero también es posible que la futura madre se sienta extraña en su cuerpo cambiante y sea crítica con su aspecto al ver que su vientre crece tanto que necesita renovar todo el guardarropa, y que sufra con un aumento de peso que le dificulta estar de pie y que es fuente de distintas molestias. Aquí es cuando tu forma de verla será más importante que nunca. En los últimos meses del embarazo, tu mujer requerirá más que nunca tu colaboración en las tareas domésticas, ya que su cuerpo tendrá unos nuevos límites. No podrá levantar objetos pesados ni realizar determinadas tareas, le costará más agacharse y es preferible que evite subirse a una escalera, por lo que puede ser necesario reorganizar el mobiliario. Tienes que ayudarla de distintas formas, lo que a menudo implica un nuevo reparto de las tareas domésticas. Si no encuentras tiempo para hacerlo todo, una buena solución es buscar ayuda externa.
«Mi mujer ya no tiene ganas de salir» Las parejas a las que les gusta salir a menudo ven cómo cambian esos hábitos al principio del embarazo, ya que ella se sentirá más cansada para soportar largas veladas entre semana y necesitará dormir más horas. Esto suele ocurrir en el primer trimestre y también es muy habitual al final del embarazo, aunque es mucho menos frecuente durante el segundo trimestre. Esta situación requiere una adaptación temporal de los hábitos. Puedes optar por salir con tus amigos más a menudo, o pensar en actividades de ocio con las que ella no se canse tanto. Es posible que se sienta contrariada por el hecho de tener que obedecer a las limitaciones de su cuerpo, algo que la afectará más todavía si tú se lo reprochas. Por otra parte, no debes sentirte obligado a adaptarte continuamente a su ritmo, pues ella también debe entender que necesitas tu propio espacio. Además, si sueles estar a su lado y te muestras atento, lo aceptará con más facilidad, ya que su fatiga, en general, se manifestará en determinados momentos.
¿Un nuevo estilo de vida? A menudo, aunque la mujer no se sienta muy cansada, prefiere limitar las veladas con amigos entre copas y cigarrillos por el bien del futuro bebé. En efecto, siguiendo los consejos del médico de dejar el tabaco y el alcohol, tu mujer preferirá evitar cualquier tentación. Si en la pareja ambos fuman o suelen beber, será muy importante la ayuda del compañero, dejando a su vez de beber o restringiendo este consumo. Lo ideal es que ambos se propusieran dejar el hábito y se apoyaran mutuamente en este esfuerzo. En este sentido, los consejos del médico serán de gran utilidad.
Si ella se queja a menudo… Algunas mujeres viven su embarazo sin sufrir ningún tipo de molestia física, mientras que otras suelen tener dolor en el vientre, sufren problemas digestivos o no pueden permanecer mucho tiempo de pie. Los distintos síntomas varían mucho de una mujer a otra. Estos posibles dolores o molestias suelen manifestarse al principio o al final del embarazo. Cuando se producen en las primeras semanas, algunos hombres no las toman del todo en serio e incluso pueden sentirse irritados; saben que deben apoyar a su compañera, pero aún no se sienten preparados para asumir su papel. Sin embargo, por lo general ellas sólo piden al hombre que entienda cómo se sienten. La situación suele mejorar hacia el cuarto mes, como muy tarde. Es cierto que no siempre es fácil responder a las quejas de tu compañera, sobre todo si te agobian. Puede ser que te sientas algo perdido porque no estás seguro de si la situación es normal o si existe algún problema, o porque quieres ayudar pero no sabes cómo. En estos casos, lo mejor es que hables con ella, pues es posible que no se dé cuenta de tu inquietud o perplejidad.
Cuando hay motivos de alerta En principio, gracias a las visitas regulares al médico, tu mujer sabrá en qué casos necesita acudir con urgencia. Sin embargo, no está de más que adoptes una actitud vigilante. Mantente atento y aconséjale que acuda al médico si, por ejemplo, se pasa el día vomitando, tiene fuertes dolores en el vientre o nunca tiene ganas de hacer nada. Por lo general, la persistencia de un dolor o de una depresión no es buena señal. Sin duda conoces a tu mujer lo suficiente para saber en qué momento no se cuida o se siente demasiado cansada para reaccionar. Si esto sucede, no dudes en acompañarla al médico.
Saber confiar El hecho de que tu mujer necesite tu ayuda de vez en cuando no significa que el embarazo la convierta en un ser más delicado. Algunas mujeres experimentan una plenitud durante el embarazo que las hace más fuertes y seguras de sí mismas. En la mayoría de los casos, la futura madre, con la ayuda de los consejos de su médico, sabe lo que es bueno para ella y para el niño. A causa de las obligaciones externas, sobre todo las profesionales, es posible que a veces se esfuerce demasiado, en cuyo caso es bueno que le recuerdes que necesita cuidarse. Sin embargo, por lo general, debes confiar en tu compañera: deja que sea ella quien decida si es capaz o no de realizar determinada actividad; más que tus muestras de diligencia, ella valorará tu amor. Si tienes la sensación de no participar en el embarazo tanto como desearías, recuerda que no se trata de que no hagas nada, sino que estás a su lado. No obstante, algunos hombres se muestran ansiosos desde el principio hasta el final del embarazo y sienten que la situación les supera. Una manera de tranquilizarse consiste en acudir a alguna de las consultas con el médico, aunque esta ansiedad suele disminuir con mayores dosis de confianza. Es cierto que esto no resulta tan sencillo cuando se vive todo desde fuera, pero no olvides que es ella quien lleva el niño. Como padre no podrás captar toda la esencia del embarazo, y aún menos controlarlo. Tu mujer sentirá que este movimiento de la vida la supera y que ella misma no es omnipotente. Precisamente en esta aceptación reside la clave de su fuerza.
Cuando el padre aumenta de peso… Algunos hombres ganan peso durante el embarazo de su mujer, sufren dolores de espalda no habituales o presentan síntomas similares a los de una mujer embarazada. Esta situación suele provocar una sonrisa divertida o cariñosa en las personas de su entorno, que ven en estos síntomas una muestra de la gran implicación del futuro padre. Los médicos lo denominan síndrome de «incubación», en referencia a un rito propio de algunos pueblos indios americanos, en los que el hombre imita el embarazo y el parto de la mujer con una serie de gestos establecidos, y de este modo se convierte en padre de su hijo ante la sociedad. En Europa, el síndrome de «incubación» se refiere más bien a un deseo muy ambiguo de maternidad en el hombre, un deseo imposible. No se puede decir que sea algo grave, pero lo cierto es que no recibe la suficiente atención ni por parte de la sociedad ni de los médicos. Es posible que, en comparación con los demás, estos hombres experimenten una mayor necesidad de hablar sobre lo que sienten, aunque sólo sea en una visita a solas con el médico. Más que una muestra de la implicación del padre, la «incubación» podría ser una cuestión de identidad.
Fuente: http://bebe.doctissimo.es
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Relaciones sexuales durante el embarazo
Embarazos: incompatibilidad sanguínea en la pareja Una pareja con un simple análisis de sangre pueden conocer el tipo y así saber de cara a tener un bebé si son compatibles y puede llevar un embarazo sin complicaciones.
Pueden surgir si, la mujer tiene un Rh negativo y el padre Rh positivo. Durante el embarazo tanto la sangre de la madre como la del feto se mezclan y cuando ésta es distinta el cuerpo de la madre desarrolla anticuerpos y puede responder como si fuera alérgica al feto. Sobre todo si la sangre del bebé es Rh positivo, que suele ser lo más habitual, el organismo de la embarazada los reconocerá como extraños y como consecuencia se puede presentar un aborto.
Hoy en día los avances en medicina nos permiten no correr riesgos y cuando la mujer con el potencial de desarrollar una incompatibilidad Rh está embarazada, los médicos administran dos inyecciones de inmunoglobulina Rh durante el primer embarazo.
La primera inyección se da alrededor de las 28 semanas de embarazo y la segunda, dentro de las 72 horas después del parto. La inmunoglobulina Rh actúa como una vacuna, impidiendo que el cuerpo de la madre genere anticuerpos peligrosos Rh que pueden causar complicaciones serias en el recién nacido o complicar futuros embarazos.
Muchas veces esta vacuna se administra a la mujer cuando ha tenido un aborto espontáneo una amniocentesis o algún tipo de hemorragia durante el embarazo. Si el médico determina que la mujer ya ha desarrollado los anticuerpos Rh, entonces, el embarazo será controlado muy de cerca para asegurarse de que los niveles de Rh no sean muy elevados. Y el nacimiento del bebé llegará a buen término.
Por lo tanto la mejor prevención antes de tener un bebé o quedarse embarazada, al no ser que ya estés vacunada con la inmunoglobulina Rh, es saber que factor de sangre se tiene y si es compatible.
Fuente: www.centromujer.es
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Prepararse para el nacimiento del primer hijo  Los nueve meses que dura el embarazo son ideales para planear la llegada del primer bebé. En ese tiempo, tu pareja y tú deben hacer mucho mas que elegir el nombre del pequeño. Aunque es muy común que los nuevos papás enfoquen su atención al parto, la verdad es que ese maravilloso momento sólo es la puerta de entrada a una vida nueva, cargada de responsabilidades y satisfacciones desconocidas.
Si bien es cierto que no existe una escuela con maestros listos a resolver las dudas de los futuros papás, también lo es que hay otras formas de prepararse. La literatura sobre esta temática es tan abundante como las experiencias de tus familiares y amigos. Y los cursos psicoprofilacticos son un excelente complemento que los sensibilizan sobre lo que les espera como individuos y como pareja. Sin embargo, conviene hacer hincapié en que sólo ustedes, apoyados por el pediatra de su elección, saben lo que quieren para su vida y la de su hijo. En este sentido, ni lo que dice un libro o un familiar, ni lo que enseñan en los cursos psicoprofilácticos, debe ser un motivo de presión. Pero nunca esta de mas tener a la mano toda la información que sea posible.
2. La habitación Durante las primeras semanas después del parto, el bebé permanecerá con ustedes. Esto no significa que dejen de lado la preparación de un cuarto específico para el pequeño, sino todo lo contrario. De hecho, crearle un espacio propio al bebé es una de las mejores formas de hacerlo sentir amado y de crear un ambiente familiar. Involúcrense los dos en esta tarea y aporten sus ideas. En general, se recomienda que el cuarto del niño sea amplio, soleado, poco ruidoso y fácil de ventilar. Además, debe tener buena iluminación a lo largo del día. Procuren que las superficies sean higiénicas y de fácil limpieza. En este sentido, el tapiz debe ser lavable y no conservar el polvo. Los pisos de mosaico son cómodos, aunque un poco fríos; las alfombras requieren de un mantenimiento constante. Olvídense de las cortinas, por lo menos al principio. Y si las ponen, el requisito principal es, de nuevo, que no guarden el polvo. Por último, la pintura y, en su caso, el barniz tienen que ser no tóxicos.
3. Temperatura y humedad La temperatura ideal para el cuarto del recién nacido va de los 18 a los 22 grados centígrados, sin importar la hora del día o la época del año. Esta prohibido utilizar calefactores de gas, pues la fuga mas pequeña puede ser perjudicial para la salud del bebé. Si quieren aumentar la temperatura, consigan un radiador de agua caliente. En cambio, si lo que necesitan es ventilar la habitación, lo mejor es un aire acondicionado. Colóquenlo lo mas arriba posible, a fin de evitar que el flujo de aire se dirija al pequeño. El único inconveniente de estos enfriadores es que eliminan la humedad. Precisamente la humedad debe mantenerse en un 50 o 60%. Los humidificadores óptimos son los eléctricos que, de nueva cuenta, no pueden estar dirigidos hacia el bebé. También pueden poner una tina de agua o una toalla húmeda.
4. La cuna para el recién nacido Durante las semanas que el bebé duerma con ustedes, es recomendable que lo haga en una cuna especial. Este mueble, conocido en algunos países como "moisés", es una cuna pequeña y portátil de mimbre revestido de piqué, o de batista de distintos colores. Sirve hasta los seis meses, según el tamaño y la fuerza del pequeño.
5. La otra cuna Por supuesto que dos criterios importantes para elegir la cuna que usara tu bebé cuando crezca, son que les guste y que vaya de acuerdo con la decoración del cuarto. Recuerden que el pequeño dormirá ahí hasta los tres años, aproximadamente. En realidad, no hay diferencias sustanciales entre las cunas metálicas y las de madera. Estas últimas no pueden estar pintadas con barnices tóxicos. Uno de los lados debe ser abatible para colocar y recoger al recién nacido con comodidad. Por último, elijan un colchón duro y firme con forro impermeable. Nunca utilicen almohadas, ya que pueden sofocar al pequeño.
6. El cambiador y otras necesidades El mueble para cambiarle los pañales al bebé o cambiador, debe quedar en una posición que no los obligue a doblarse y que les permita sujetar al pequeño con fuerza. En la actualidad, estos muebles suelen estar integrados a un clóset, que tiene una colchoneta plástica, varios cajones, un espacio para colgar ropa y compartimentos para guardar elementos de aseo y pañales. También necesitaran una silla baja y de respaldo recto muy cómoda, para que lo puedan alimentar plácidamente; una lampara de noche; y el indispensable juguete móvil para la cuna. Asimismo, piensen en la bolsa para cargarlo (o "cangurera"), la carretilla (o "carreola") y la silla para el coche. Lo mas importante de esta última es que reúna las condiciones máximas de seguridad y que ustedes sigan las indicaciones del caso al pie de la letra.
7. La ropa de cama
Preparen lo siguiente: • 4 o 5 sabanas ajustables de tela de toalla o franela para dar calor. • 4 o 5 mantas aterciopeladas de algodón (aunque el bebé se esconda entre ellas, podrá respirar a través del material). • 2 cubrecamas. • 1 edredón ligero para cuando haga frío. • La almohada debe ser suave y del tamaño del ancho de la cuna. No se recomienda su uso durante los primeros meses. • Si en donde viven hay mosquitos, no se olviden de cubrir la cuna con un mosquitero.
8. La limpieza El material que les recomendamos para que mantengan limpio a su bebé es: • Toallitas de algodón para recoger la leche regurgitada y para proteger su ropa mientras el bebé expulsa los gases. • Bañera (puede estar en el cuarto del bebé o en el baño; debe quedarles a la altura de la cintura). • Palangana. • Esponja. • Jabón neutro o espuma líquida especial para bebé. • Colonia para bebé. • Talco. • Pomada, cremas y aceites para bebé. • Cotonetes con puntas de algodón. • Peine y cepillo para el pelo con cerdas de seda. • Termómetro para el agua. • Cortaúñas. • Algodón. • Gasas estériles. • Toalla de hilo para la cara. • Toallas de baño. • Toallas húmedas para el cambio de pañales. • Perilla para limpiar la nariz. En estos casos, nos permitimos recordarles la importancia de que el pediatra apruebe este material. Algunos doctores consideran que el talco, los aceites y las cremas no deben utilizarse durante los primeros meses, pues tapan los poros del niño. Por ello es importante platicar con un especialista y seguir sus indicaciones.
9. El vestuario básico La ropa del bebé es un punto fundamental. Tengan en cuenta que un recién nacido crece muy rápido. Es posible que la primera talla le sirva durante seis semanas. Por eso, no exageren en sus compras. Bastara con: • Pañales de recién nacido. • 4 a 5 camisitas de algodón. • 4 a 5 pijamas. • 6 fajas de ombligo (se usaran hasta que el cordón umbilical haya cicatrizado por completo y sólo en caso de que el doctor lo recomiende). • 4 pares de calcetines de algodón. • 5 a 6 suéteres (si son de lana, ésta no debe ser calada, porque el bebé puede introducir los dedos). • 4 faldones. • 6 baberos. • 1 mantón de lana. • 2 a 3 trajecitos completos. • 1 gorro.
Fuente: www.universidaddelhogar.com
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El primer hijo
Relaciones sexuales durante el embarazo Si piensa como muchos otros hombres, posiblemente considere que la palabra “placer” no combina muy bien con la frase “ relaciones sexuales durante el embarazo”. Aunque su compañera esté interesada en tener relaciones íntimas durante el embarazo, ya dejó de ser tan simple.
Realizamos una encuesta entre numerosos hombres para saber qué sienten sobre este tema importante y éstos son comentarios típicos que hicieron docenas de futuros papás.
Algunos hombres temen tener relaciones con su compañera embarazada... • "Mi esposa tiene casi seis meses de embarazo y todavía tenemos relaciones íntimas... pero estoy llegando al punto de que cuanto más se le nota el embarazo... más temor siento." • "Después de haber perdido dos embarazos, evito tener relaciones sexuales con mi compañera hasta pasar el primer trimestre. Sé que se supone que el coito no daña al niño por nacer, pero estoy preocupado. " • "No puedo evitar sentir que no debería estar adentro de ella, es decir, tan cerca del bebé y todo eso."
Muchos futuros papás sienten preocupación de que las relaciones sexuales durante el embarazo puedan ser perjudiciales. Temen que el coito lastime al bebé o que cause la pérdida del embarazo. Algunos tienen miedo de que el bebé “sepa” que están teniendo relaciones sexuales. Otros se preocupan de que su compañera se sienta molesta o dolorida. Esas preocupaciones son muy comunes y totalmente normales.
Afortunadamente, a menos que el profesional médico les indique lo contrario, tener relaciones sexuales durante el embarazo está perfectamente bien en la mayoría de las parejas. Dejen que el placer y la comodidad los guíe. Si alguno de ustedes no se siente física o emocionalmente bien con algo, entonces cambien lo que están haciendo. Y si tienen preguntas, hablen con el profesional médico.
Si el embarazo de su compañera es de alto riesgo, debe tener un poco más de cuidado. Pregunte al profesional médico si pueden tener relaciones íntimas. En ocasiones se le aconseja a algunas parejas evitar el coito durante todo el embarazo o parte de éste.
En cuanto al bebé, éste no tiene idea de lo que mamá y papá están haciendo porque está bien protegido por el colchón de líquido amniótico del útero y por el abdomen de la mamá, así que no se lo puede lastimar.
...mientras otros deben aguantar sin tener relaciones sexuales... • "¿Es normal que las mujeres pierdan el deseo sexual cuando están embarazadas? Antes del embarazo, nuestra vida sexual era increíble." • "Desafortunadamente para mí, el cuerpo de mi mujer que va cambiando es bellísimo y me excita, pero ella no quiere tener relaciones... me frustro y ella cree que no entiendo y que no la apoyo." • "Si no tiene ganas, no me importa sabiendo que hay un buen motivo que explica la falta de entusiasmo de ella."
Es cierto que muchas mujeres no están muy interesadas en las relaciones sexuales durante el embarazo. El agotamiento, las hormonas descontroladas, los pechos doloridos y ver que su cuerpo se va ensanchando son factores que pueden suspender el deseo sexual de la mujer embarazada.
Sobrellevar la falta repentina de relaciones sexuales en una relación que anteriormente era gratificante pone a prueba aun el espíritu de los hombres más fuertes. No parece que fuera justo porque no lo es. Pero es posible que, por un tiempo, la realidad sea postergar la vida sexual.
¿Entonces qué puede hacer para sacarle el lado positivo a la situación? En primer lugar, debe ser franco consigo mismo y con su compañera y decirle que esta situación es difícil para usted. Si usted no comunica la frustración y resentimiento sobre las relaciones íntimas (o la falta de estas), entonces otros aspectos de su relación sufrirán. Y como la solución es mejorar su vida sexual, ¿por qué no hablar del tema de manera abierta y con mucho amor? Quizás si su compañera sabe cómo se siente usted, puede idear soluciones que les convengan a ambos. Hablar de lo que ambos necesitan y les preocupa los ayudará a acercarse emocionalmente, lo cual es un paso muy importante para lograr una vida sexual gratificante.
Consuélese también al saber que la mayoría de las parejas reanudan su vida sexual activa dentro del primer año de vida del bebé. Tendrá que esperar a que el médico examine a su compañera unas semanas después del parto antes de reanudar las relaciones sexuales y quizás pasen otras semanas más antes de que ella se sienta lista (en especial si no duerme bien, si está amamantando o si no se siente a gusto todavía). Eso es normal también y usted deberá tener paciencia. Pero mantenga su buen estado de ánimo, su sentido del humor y trate de actuar pensando que, juntos, probablemente encuentren la forma de volver a sonreír nuevamente.
...pero los hombres más afortunados se sienten encantados con los cambios que el embarazo aporta a la vida sexual. • "Mi novia está por tener a nuestro primer hijo en un mes. Me siento tan atraído a ella en su octavo mes de embarazo. Sus pechos grandes, su pancita grande... me excita. ¿Es normal?" • "Estamos en la semana 25 de embarazo y mi mujer me está dejando agotado..." • "Hay una nueva pasión increíble entre nosotros que no sé cómo describir. El embarazo parece sacar a flor de piel todo lo que sentimos interiormente. Jamás me hubiera imaginado algo tan satisfactorio."
Algunas mujeres descubren que el embarazo les despierta el deseo sexual con más frecuencia que antes del embarazo. A los hombres no les importa exactamente por qué, pero ese deseo sexual intensificado es el resultado de las hormonas desatadas. Para algunas mujeres, la nueva voluptuosidad es un factor que las hace sentir más sexy que nunca.
La mayoría de los hombres encuestados sentían gran entusiasmo ante los cambios físicos de su pareja, así como por la mayor frecuencia y calidad de la vida íntima a raíz del embarazo. Muchos de esos futuros papás advirtieron que es preciso adaptarse al ir avanzando el embarazo. Las posiciones que surtían efecto antes del embarazo y a principios de éste pueden resultar incómodas o incluso riesgosas en los últimos meses del desarrollo del bebé. Por ejemplo, la mujer no debe acostarse boca arriba durante períodos prolongados después del cuarto mes de embarazo porque el peso del útero presiona demasiado los principales vasos sanguíneos del cuerpo. Por suerte, hay muchas alternativas a las posiciones tradicionales, como acostarse de costado o que la mujer esté arriba. Sea creativo e intente con su pareja buscar la solución que mejor surta efecto para ustedes.
¿Qué debe hacer el papá? Casi todas las mujeres embarazadas consideran que, cuanto más dedicado y atento sea su compañero, más sexy e irresistible será. Estas son algunas formas en que los futuros papás pueden ayudar • Acuda a la mayor cantidad de visitas prenatales posible y haga preguntas. • Ayude a la mamá a seguir una dieta saludable y a hacer ejercicios. Salir a caminar juntos todos los días le dará la oportunidad de hablar de lo que sienten. • Si fuma, no lo haga en la casa o cerca de la mamá. Ayúdela a dejar de fumar si ella lo hace. • Vaya a clases de educación para el parto con su compañera. Si sabe lo que sucederá, entonces será más fácil sobrellevar el parto y alumbramiento. • Lea lo más que pueda sobre bebés y el embarazo. • Prepare el hogar para el bebé. Ayude a elegir un cochecito, arme la cuna y pinte el cuarto del bebé. • Elija el nombre del bebé con su compañera.
Fuente: http://www.nacersano.org
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